30/1/18

couting down

una melba cuenta los días para regresar.
Otra le dice, ¿para qué, para seguir cifrando la huida dentro de nosotras?

Me pregunto si en español es casual 
que un mismo verbo signifique a veces, numerar cantidades
y otras, narrar una historia llena de mentiras verdaderas y verdades falsas

¿Realmente me siento protegida en mi apartamento de Caracas?

Me refiero protegida de la visión de mi madre en pellejo y sustancia,
del contacto con un pasado 
jamás resuelto en la mirada de mi hermano
ni en el brillo turbio sobre los lentes lujosos de su mujer.

igual ansío regresar a ese lenguaje en bolívares
donde la culpa de gastar lo que no siento mío
queda detenida en unas tarjetas bancarias
que no pasan   -límites absurdos de otra sangre-



Deseo pulsar la tecla de enviar. A quién?.
O enviármelo a mí misma sin tener que pasar primero por alguien más.

Virginia, vuelta al tema del ego herido, el ego que necesita ser absuelto
pero desconoce
por su propia    y puta naturaleza
la humildad

6/12/17

presentimiento

me despertó la lluvia antes de comenzar a llover

1/10/17

siento, no se trata de decir algo nuevo
sino, simplemente, seguir diciendo la respiración

de pasear el aire boca a boca

24/7/17

click

Sólo en esos gestos dulces y entregados de mi madre, bien escasos para mí de reconocer, la he amado.

A diferencia del chico que tenía leucemia en la película de ayer. Para amar a su padre le bastaba sentir su colonia y el crujir de los peldaños al subir la escalera; cuando tarde, noche tras noche y de vuelta a casa, se acercaba al cuarto de su hijo. 
Por un ratito charlaban sobre lo original de ciertos diseños arquitectónicos. Tema que fascinaba al niño.

La literalidad de padre ausente en fechas claves -o el intento desesperado y fallido de héroe a última hora- no pudo contra la religiosidad nocturna de su colonia. Ni la música de la escalera

12/7/17

Carnada

desde un anzuelo
que no logra esquivar las piedritas de mis riñones
se realiza una pesca de soles muertos

Los ojos en agua
más un rosario de espera entre las rodillas y la espalda

desafían la gravedad de este puto texto. 

21/4/17

viernes Santo

abrí los ojos esa mañana pensando en lo injusto que me parecía
alguien cargando con los pecados de los demás
por muy hermanos que fueran o precisamente por eso
por muy hijo preferido de Dios que fuera
o precisamente por eso

a menos que Cristo sea esa caricia en la espalda
capaz de vaciar jorobas

31/3/17

dedicado a Gregorio, el can de un poeta

releyendo la nota de suicidio que le dejó Virginia a su esposo; 
alguien la posteó por Facebook, 
y con todo el respeto que le debo a mi ignorancia; 
me atrevo a sugerir que,
de haber sido tan feliz en su matrimonio 
no se hubiera suicidado 

Ya sé que la felicidad es un chicle bazooka de sabor elástico 
Pero mientras dura 
no hay otro hueso que motive la acción de masticar

a menos que ser feliz signifique acomodarse
en el aburrimiento de una sonrisa
y no, en el placer de un ladrido 


Ella le achaca el motivo de su última y consciente determinación 
a una enfermedad 

¿Cuál?   ¿Tener sed de agua suelta?