16/8/16

solicitud

en busca de hombros ajenos
para apoyar el rechazo de los propios

para disolver la piedra en agua

26/7/16

un día después

del 24 de julio
intento convertir en bandera legible
lo que va ocurriendo
en esa patria de mi cuerpo
sin cabeza ni pies

El resultado, luego de un esfuerzo fallido,

también es hambre

9/7/16

taxidermia

Viendo la película Boy 7-sin identidad, viene a la reflexión el papel del diablo, o por lo menos uno de ellos, desalentar todo lo que tenga que ver con despegar, levantarse. Con alas, con ruedas...
En este sentido sobran cachos, rabo y fuego. Todo lo contrario; más bien; lentes, calva y bata blanca. El atuendo de un científico que paso a paso observa la extraordinaria variedad de colores, las irisaciones, los reflejos metálicos, la suavidad aterciopelada de una mariposa. Pero sobre todo su despreocupada inocencia al ignorar la muerte. O por lo menos, al dibujar esta impresión con su vuelo. 

La diseca y la cuelga en una colección bien clasificada.

Simultáneamente, en cualquier otra parte, otro huevo se convierte en larva; ésta, en crisálida. Hasta toparse con una mirada diferente
desprendida de taxidermia

19/6/16

"Entre mis manos

Reflejo de agua que se escurre en mis manos
¿Es mi rostro esta imagen
o es la imagen tan sólo
               un rostro de muchos?
Cae mi identidad en gotas
Me diluyo
Cobijo en cada uno de mis pliegues la savia del mundo
Bebo del agua
en el salobre golpe de su gusto descubro
la falacia de la percepción
ahora que carezco de cuerpo

                                         y soy puro mar"

Florencio Quintero
del libro Muchedumbre de uno, 2011


11/6/16

del texto anterior

me pregunto si lo que Marcano quere decir en No man´s land 
tiene que ver con expiar 
berreando 
el culto a la ¿egolatría? 
un vacío al que, como ganado hacia el matadero
estamos putamente condenados 

¿Control sobre el alfabeto?
Tal vez viceversa
como sugiere el texto

La identidad
una atrofia a punto de S.O.S.

¿Repetirnos es la historia del destino
o el destino de la Historia?

me vienen palabras como cajón closet tarea...
un montón de vestidos planchados
para re presentar repetir un libreto
anterior a la propia escritura 

si somos ropajes
pero también
desnudez
cómo salir 
cómo tan siquiera,
prescindir de la repetición 

No man´s land

Estoy condenado a escribir esto. A empezarlo, a concluirlo y a recomenzarlo. Presiento que esa es mi misión. Una tarea impuesta y anodina, una obsesión de otro que entra en mí como si fuese mía, como si en el fondo y de la manera más íntima tuviera que ver conmigo.
La escribo, la reescribo y vuelvo a comenzarla, a sabiendas de que es una labor ardua y fútil, tediosa y amarga, pero mis dedos y mis pensamientos están esclavizados, dependen de una orden que los obliga más que a escribir, a mecanografiar, a poner cada coma de manera idéntica, cada frase, cada cadena de párrafos.
Es como el infierno; como alguien lo soñara. Esta misma coletilla: “Estoy condenado a escribir esto. A empezarlo, a concluirlo y a recomenzarlo. Presiento que esa es mi misión. Una tarea impuesta y anodina, una obsesión de otro que entra en mí como si fuese mía...”, la he escrito y rescrito, la he cifrado tantas veces en contra de mi voluntad, que parece un castigo.
Lo confieso y me hastía confesarlo; entonces concluyo,, pongo la palabra “Fin”, y me sorprendo a mí mismo copiando de nuevo: “Estoy condenado a escribir esto. A empezarlo, a concluirlo y a recomenzarlo...”. Entonces termino -pero no termino- en un llanto, en una sucesión de muecas trágicas e impotentes, porque estoy atado al suceso involuntario de redactar una y mil veces (pero si fuera una, pero si fueran mil las veces) el mismo relato, el mismo círculo textual, fiel y ridículo donde todo comienza con un siempre, con la figura ilusoria de un ser que escribo ser pero que no soy y no sería nunca.
Me gustaría ser oído. Me gustaría ser auditado. Obtener mi libertad. Me gustaría tener la certeza de que no siempre estuve aquí en este ahogo, en esta tierra de nadie; que mi vida fue algo más que un instante entre una tecla y otra redactando esto, o que la recorrí en eso que llaman tiempo, y tiempo pasado, aunque este instante post mortem, que es la eternidad, lo empleé en cancelar mis culpas en esta suerte de pena corporal, frente a frente en esta maquina, transcribiendo mecánica y circularmente esta plana inútil.



Oscar Marcano

2/6/16

Lo confieso: es cansancio.

extraterrestre de mi cuerpo en el nombre del Padre

Extranjera

No puedo echar la culpa a los demás
En todo caso a mí por seguir bautizando lo innombrable
Por permitir llamarme madre, hermana, hija, esposa, abuela...
Por seguir viendo el rostro del prójimo en todos los rostros
menos en el mío

Lo que siento no se trata de complacer una elección 
entre ir a las tiendas o ir a la playa.
Bastaría un tantito así para dirigir
si me lo propusiera
este encuentro familiar en todos sus detalles
Pero no, no se trata de eso. Los demás no pueden ser más encantadores.

Se trata
quizás
de seguir negando al estilo Pessoa;

No, no es cansancio...
....

Es un domingo al revés
del sentimiento,
una vacación pasada en el abismo.
No, cansancio no es…
Es que yo esté existiendo
Y también el mundo,
Con todo lo que contiene,
Con todo lo que en él se desdobla
Y que es por fin lo mismo variado en copias iguales.
No. Cansancio, ¿por qué?
Es una sensación abstracta
De la vida concreta
algo así como un grito
por dar,
algo así como una angustia
por sufrir,
por sufrir completamente o por sufrir como…
Sí: o por sufrir como…
Eso mismo: como…
¿Como qué?

Si lo supiera, no habría en mí este falso cansancio.