abrí los ojos esa mañana pensando en
lo injusto que me parecía
alguien cargando con los pecados de los
demás
por muy hermanos que fueran o precisamente por eso
por muy
hijo preferido de Dios que fuera
o precisamente por eso
a menos que Cristo sea esa caricia en la
espalda
capaz de vaciar jorobas
21/4/17
31/3/17
dedicado a Gregorio, el can de un poeta
releyendo la nota de suicidio que le dejó Virginia a su esposo;
alguien la posteó por Facebook,
y con todo el respeto que le debo a mi ignorancia;
me atrevo a sugerir que,
de haber sido tan feliz en su matrimonio
no se hubiera suicidado
Ya sé que la felicidad es un chicle bazooka de sabor elástico
Pero mientras dura
no hay otro hueso que motive la acción de masticar
alguien la posteó por Facebook,
y con todo el respeto que le debo a mi ignorancia;
me atrevo a sugerir que,
de haber sido tan feliz en su matrimonio
no se hubiera suicidado
Ya sé que la felicidad es un chicle bazooka de sabor elástico
Pero mientras dura
no hay otro hueso que motive la acción de masticar
a menos que ser feliz signifique acomodarse
en el aburrimiento de una sonrisa
y no, en el placer de un ladrido
Ella le achaca el motivo de su última y consciente determinación
a una enfermedad
¿Cuál? ¿Tener sed de agua suelta?
9/3/17
piromanía
la sien derecha golpea sutilmente.
La sangre golpea sutil su sien derecha.
Se atropellan palabras
allí como queriendo decir
si no comprendo su forma si no comprendo
su sentido...
El rapto no necesita co-m-prender.
Le basta con-sentir.
Pero el Viento sopla la inocencia de la llama
su Pregunta afila quién sabe qué respuesta
¿la poesía?:
una manera de lidiar con el idioma de la loca
mujer de entrepierna francesa y
pensamiento inglés
27/2/17
no Todavía
Dejar fluir... dejar fluir los puntos
suspensivos...
y en su lugar, luna perro lobo
mas bien pastor
alemán;
de una hermosura
que no logra arrebatarle
postre al yo
Todavía
7/10/16
orificios
agarrotados
No encuentro mejor palabra para decir la mandíbula derecha los
hombros
párpados y ojeras Sal amarga contraida en una sola piel
temerosa de expresar sus aguas
temerosa de expresar sus aguas
un llamado más fuerte que la reproducción
3/9/16
Ida Gramcko
¿Sabes, nocturno amigo,
a que cosa en verdad llamamos sueño?
Atiende, hermano mío,
sin pena y sin recelo,
Yo, que he soñado, yo que no he dormido,
te pregunto sin voz desde mi lecho:
¿crees que el sueño protege del abismo,
rescata del asalto y del día?
Yo, soñadora inmóvil no he creído
en mi rostro apacible cuando duermo.
Lucho soñando, sórdida, conmigo,
con un pájaro extraño, con el viento,
con un agudo y afilado pico
que me horada las sienes y el cerebro
y dejo sangre en el cojín y heridos
flotan ardiendo, aullando mis cabellos.
-----
Déjame suspendida en el espacio,
entre los vientos firmes.
Allí se está como en un gran regazo
maternal y sin límites.
Déjame con los pájaros,
indagan lo invisible.
¡Ah, más allá del cielo se alza un árbol
que sus alas indómitas persiguen!
No lo han visto jamás y, sin embargo,
creen sentir su rumor en los confines.
Rumor de hojas distantes… Pero ¿acaso
no lo vieron, gigante, en el origen
primero de la vida, y en sus cantos
no es la voz de la ausencia lo que aflige?
Deja que suba a lo alto
y que mi canto vibre.
Canto la ausencia de algo,
de una estrella enterrada en nubes grises.
La sombra azul del árbol
se dilata y me ciñe.
Déjame con los pájaros.
Soy una flor delimitada y triste.
Arráncame los pétalos y el tallo
y la fragancia, y líbrame.
a que cosa en verdad llamamos sueño?
Atiende, hermano mío,
sin pena y sin recelo,
Yo, que he soñado, yo que no he dormido,
te pregunto sin voz desde mi lecho:
¿crees que el sueño protege del abismo,
rescata del asalto y del día?
Yo, soñadora inmóvil no he creído
en mi rostro apacible cuando duermo.
Lucho soñando, sórdida, conmigo,
con un pájaro extraño, con el viento,
con un agudo y afilado pico
que me horada las sienes y el cerebro
y dejo sangre en el cojín y heridos
flotan ardiendo, aullando mis cabellos.
-----
Déjame suspendida en el espacio,
entre los vientos firmes.
Allí se está como en un gran regazo
maternal y sin límites.
Déjame con los pájaros,
indagan lo invisible.
¡Ah, más allá del cielo se alza un árbol
que sus alas indómitas persiguen!
No lo han visto jamás y, sin embargo,
creen sentir su rumor en los confines.
Rumor de hojas distantes… Pero ¿acaso
no lo vieron, gigante, en el origen
primero de la vida, y en sus cantos
no es la voz de la ausencia lo que aflige?
Deja que suba a lo alto
y que mi canto vibre.
Canto la ausencia de algo,
de una estrella enterrada en nubes grises.
La sombra azul del árbol
se dilata y me ciñe.
Déjame con los pájaros.
Soy una flor delimitada y triste.
Arráncame los pétalos y el tallo
y la fragancia, y líbrame.
16/8/16
solicitud
en busca de hombros ajenos
para apoyar el rechazo de los propios
para disolver la piedra en agua
para apoyar el rechazo de los propios
para disolver la piedra en agua
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